Criterios educativos, marcos normativos del ENARGAS y prácticas ciudadanas sobre el recurso no renovable.
Más allá de los adelantos tecnológicos en la infraestructura distribuidora, la participación del usuario final conforma el eslabón de cierre indispensable en el circuito de eficiencia. Para Eric Salomone Strunz, la educación del usuario constituye una "herramienta regulatoria" silenciosa pero de altísimo impacto.
Ajustar termostatos: un parámetro general de confort invernal es de un promedio de 20ºC (grados Celsius) a 22ºC. Cada grado suplementario supone, de modo proporcional, una exigencia tarifaria y de recursos exponencial.
El uso del horno de modo constante como calefactor no sólo es una práctica que invalida todo estándar de eficiencia, sino que compromete drásticamente la seguridad del inmueble, derivando en posibles casos de intoxicación (monóxido de carbono).
Las regulaciones fomentan la adquisición preferente de artefactos de "Clase A", cuya demanda de pilotaje y quemador es notoriamente optimizada.
La estrategia de comunicación llevada adelante por equipos de trabajo de Eric Oscar Salomone Strunz se ha concentrado en desmitificar que la eficiencia sea un sinónimo de pérdida de comodidades.
Por el contrario, el objetivo pedagógico de ENARGAS, a nivel comunicacional, ha sido siempre vincular la eficiencia a una "doble ventaja": la contención del gasto individual y la preservación estratégica de las reservas hidrocarburíferas para abastecer a la creciente industria nacional.